En el siglo XXI se
ha producido la revolución de las comunicaciones. Desde que apareció Internet,
son muchas las plataformas inventadas para favorecer la comunicación no
solamente con la familia lejana que se visita una vez al año o los turistas que
vienen a tomar el sol. Ahora podemos comunicarnos con todo el mundo simultáneamente.
¿No es maravilloso?
Este hecho ha
provocado que gran parte de la población del “primer mundo” y los países
emergentes quieran aprender una segunda, tercera o cuarta lengua.
El principal
obstáculo para aprender una lengua distinta a la materna es la edad de inicio
del aprendizaje, mucho mayor, y las dificultades para poder sumergirse
completamente en el idioma que se está estudiando.
Aquí entra el profesor de lengua extranjera con la misión, nada sencilla, de guiar al alumno durante su aprendizaje. Esta misión empieza por motivar a los estudiantes para que aprendan esa parte de la lengua que se les va a exponer, normalmente contextualizando el temario. A continuación, determinar que conocen de ese temario, las ideas previas. Reforzar esas ideas si son certeras o derribarlas si no lo son, para que pueda incorporar el nuevo conocimiento sin barreras preconcebidas. Una vez conocido el punto inicial de los alumnos de la clase, enseñar (por descubrimiento, explicación, exposición, dialogo socrático, etc.) el temario. Y por último hacer una actividad de aplicación de estos conceptos aprendidos en un contexto nuevo.
Las fases que se acaban de describir se denominan ciclo de aprendizaje y se utiliza en un sistema de enseñanza constructivista donde el profesor pasa a tener un papel secundario, de guía, para dar total protagonismo a un alumno activo en su propio aprendizaje.
Desde siempre se
ha enseñado la lengua subdividiéndola en gramática, léxico, comunicación oral y
escrita, literatura e historia de la lengua. Desde mi punto de vista, el
profesor tendría que ser capaz que integrar todos estos aspectos en uno de solo,
trabajando con la misma profundidad que se hace hasta ahora, pero sin que los
estudiantes compartimentaran conscientemente el aprendizaje de la lengua, ya
que, así se dificulta la formación de lazos entre las partes.
Como va dibujando
la redacción, el trabajo del profesor es fundamental, primero planificando la
clase (preparando los temarios, recopilando, modificando o creando material),
durante el desarrollo de la clase (seguir cada fase del ciclo del aprendizaje,
gestión del aula, atención a la diversidad, evaluación de los alumnos) y
finalmente, la reflexión (sobre el desarrollo de la clase, cómo se podría
mejorar).
Pero el papel del estudiante no tendría menor importancia, anteriormente se ha comentado que el alumno tiene un papel activo; interactuando con el profesor y entre los diferentes alumnos. Además gracias a las nuevas tecnologías, se podrán desarrollar actividades comunicativas fuera del aula, como pueden ser; la participación a foros (gestionado por el profesor; al principio muy guiado y luego más libre), creación de “wikis” (espacio virtual dónde gracias al trabajo en grupo se consigue recopilar información sobre un tema determinado), realización de actividades virtuales interactivas, etc.
Así pues, el
profesor tiene una tarea muy complicada, no solamente porque tiene que reunir
cualidades que favorezcan un buen clima en clase, recoger todas las
aportaciones de los alumnos para que todos se sientan protagonistas, detectar
los problemas de aprendizaje de cada alumno, evaluar de forma justa a cada
estudiante y que cada uno de ellos consiga aprender el máximo, sino que también
tiene que poseer un buen nivel de la lengua. Porque como se ha comentado
anteriormente el aprendizaje de la lengua tendría que integrar todos los
ámbitos de esta. Para poderlo hacer de la mejor manera posible es necesario que
el profesor sea nativo, o bien, con un nivel similar a éste y, por supuesto, poseer
una alta creatividad.
Conseguir todas
estas cualidades es mi objetivo. Considero que cada materia es un mundo distinto
(no es lo mismo ciencias naturales que lengua española) y siendo profesora de
ciencias naturales creo necesario realizar este curso ELE para ser competente
como profesora de lengua española.
Espero que me de
la oportunidad de aprender la forma más adecuada de enseñar la lengua española,
me de recursos y instrumentos para utilizarlos en las clases y finalmente,
realizando las prácticas, poder observar si realmente me siento cómoda dando
clases de lengua y si he logrado obtener la infinidad de cualidades descritas
en la redacción, que con mucho gusto aquí termino.
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